Texcoco, Méx., 21 de mayo de 2026. En el marco de la reunión general del presbiterio realizada en la Catedral de la Inmaculada Concepción, Mons. Carlos Enrique Samaniego López, Obispo de Texcoco, presentó oficialmente su Primera Carta Pastoral titulada: “¡Revitalicemos nuestra fe! Cristo vive en medio de nosotros”, un documento que orienta el caminar pastoral de la Iglesia Particular de Texcoco en continuidad con el proceso de renovación y la vivencia de la sinodalidad.
La Carta Pastoral recoge las principales preocupaciones, desafíos y esperanzas que el Obispo ha identificado durante este inicio de su ministerio episcopal en la diócesis. A través de sus páginas, Mons. Carlos Enrique invita a fortalecer la comunión eclesial, revitalizar la fe desde el encuentro vivo con Jesucristo y asumir con responsabilidad la misión evangelizadora en el contexto actual.
Entre los puntos centrales del documento destaca el llamado a vivir una Iglesia más cercana, fraterna y misionera, donde todos los bautizados —laicos, presbíteros, religiosos y religiosas— participen corresponsablemente en la construcción del Reino de Dios. El Obispo subraya que la sinodalidad no debe entenderse únicamente como una metodología, sino como un estilo permanente de vida eclesial basado en la escucha, el discernimiento y la comunión.

La Carta también dedica una atención especial a la riqueza de los carismas presentes en la diócesis y al papel de la vida consagrada dentro de la acción pastoral. Mons. Samaniego señala que los dones jerárquicos y carismáticos edifican juntos la vida de la Iglesia y que el mismo Espíritu Santo que guía a la jerarquía es quien suscita los diversos carismas al servicio de la evangelización.
Asimismo, plantea la necesidad de fortalecer los espacios de participación y escucha mutua entre los distintos estados de vida, favoreciendo una Iglesia donde se valore la diversidad de dones y ministerios. Entre las propuestas concretas, el documento señala la integración de miembros de la vida consagrada en consejos pastorales y diversas estructuras diocesanas, reconociendo su aportación en la misión evangelizadora.
Mons. Carlos Enrique reconoce también el trabajo y compromiso de los agentes de pastoral de la diócesis, destacando que la Iglesia de Texcoco cuenta con una amplia riqueza de servidores que impulsan la vida pastoral desde las parroquias, movimientos, dimensiones y estructuras diocesanas.
La presentación de esta Primera Carta Pastoral marca un momento significativo para la vida diocesana, pues ofrece criterios pastorales y líneas de acción para continuar construyendo una Iglesia que, en medio de los desafíos actuales, siga anunciando con esperanza que Cristo vive en medio de nosotros.
Desde esta llamada pastoral, la Diócesis de Texcoco renueva su compromiso de seguir caminando en comunión, participación y misión, reconociéndose como Casa y Escuela de Comunión, donde cada vocación, ministerio y carisma encuentra su lugar al servicio del Evangelio y del pueblo de Dios.

