La Diócesis de Texcoco ha dado a conocer un decreto en el que se reafirma la disciplina litúrgica y la identidad propia de los ministerios dentro de la Iglesia. El documento, firmado por Mons. Carlos Enrique Samaniego López, Obispo de Texcoco, busca prevenir abusos, confusiones y prácticas que afectan la comunión eclesial.
Entre las disposiciones más importantes, se establece que los exseminaristas, religiosos, ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión y cualquier fiel laico que no haya sido instituido en el ministerio estable de acólito, no podrán presidir celebraciones de la Palabra, exequias, sacramentales u otros actos litúrgicos propios del ministerio ordenado. Asimismo, queda prohibido el uso del alba o de cualquier ornamento sagrado reservado a los clérigos.
El decreto también exhorta a los sacerdotes a no permitir ni promover prácticas ilícitas que puedan inducir a error a los fieles, especialmente aquellas realizadas por personas que se presentan como “celebradores” sin autorización eclesiástica y que ofrecen servicios religiosos en domicilios particulares, jardines, salones de eventos o panteones privados.
Mons. Samaniego recordó que estas acciones no cuentan con las facultades necesarias ni con la observancia de las normas litúrgicas de la Iglesia, por lo que pueden generar engaño y confusión entre los fieles.
Finalmente, el Obispo invita a toda la comunidad diocesana a mantenerse atenta y acudir siempre a su parroquia para solicitar los servicios pastorales que necesite, fortaleciendo así la comunión eclesial y la autenticidad de la vida sacramental.
El decreto fue promulgado el 10 de agosto de 2026 en la Ciudad Episcopal de Texcoco.
