Texcoco, febrero de 2026. Del 18 de febrero al 22 de abril de 2026, la Diócesis de Texcoco, a través de su Pastoral Social – Cáritas, llevará a cabo la Colecta Diocesana de Cáritas 2026, bajo el lema:


“Compartiendo esperanza, transformando vidas”.

Esta colecta no es una simple campaña económica, es una expresión concreta de la fe cristiana. Como nos recuerda la catequesis que acompaña esta jornada, dar con alegría es sembrar esperanza, porque lo que se ofrece desde el corazón no se pierde, sino que se transforma en vida, dignidad y oportunidad para quienes más lo necesitan.

Inspirados en la enseñanza de san Pablo —“Dios ama al que da con alegría” (2 Co 9,7)—, la comunidad diocesana es invitada a vivir esta colecta no desde la obligación, sino como una respuesta agradecida al amor de Dios y al clamor de los hermanos más vulnerables.

A través de Cáritas Acolhuacan Texcoco, la Iglesia organiza y canaliza la ayuda para apoyar a familias, personas enfermas, adultos mayores, migrantes y comunidades que atraviesan situaciones de pobreza, emergencia o exclusión. Cada donativo, por pequeño que parezca, se convierte en un gesto real de fraternidad que siembra esperanza y transforma vidas.

La catequesis de este año nos invita también a revisar el corazón:
dar sin miedo, sin presión y sin mezquindad;
dar como quien confía en que Dios multiplica lo compartido;
y dar como un estilo de vida que se extiende más allá de una fecha.

La Colecta Cáritas 2026 se vivirá en todas las parroquias de la Diócesis de Texcoco, donde los fieles podrán entregar su donativo mediante las alcancías, sobres y apoyos pastorales preparados para esta jornada. También se podrá realizar aportaciones directas a la cuenta bancaria de la Caritas Acolhuacan Texcoco.

En un mundo marcado por la indiferencia y el descarte, la Iglesia vuelve a proclamar con hechos que la caridad no humilla, sino que dignifica; no divide, sino que construye comunión.

La invitación está abierta:

del 18 de febrero al 22 de abril, hagamos de nuestra generosidad un signo visible del amor de Dios, porque cuando compartimos con alegría, realmente estamos transformando vidas.