En el marco de la Audiencia General, el Papa León XIV recordó que la santidad no es un ideal lejano reservado a unos pocos, sino una vocación universal que transforma el corazón y renueva el mundo desde dentro.

Durante su catequesis con base en la Constitución del Concilio Vaticano II Lumen Gentium, el Pontífice subrayó que la verdadera santidad se construye en lo cotidiano, mediante la fidelidad al Evangelio, la práctica de la caridad y el compromiso concreto de todo bautizado, concerniente a la vida cristiana, personal y comunitaria. La santidad no nos aparta del mundo, nos impulsa hacia un compromiso profundo con los sufrimientos de la humanidad.

El Papa afirmó que los Consejos Evangélicos dan forma a toda experiencia de vida consagrada: “la pobreza, la castidad y la obediencia. Estas tres virtudes no son prescripciones que encadenan la libertad, sino dones liberadores del Espíritu Santo, a través de los cuales algunos fieles se consagran totalmente a Dios”.

En este contexto, el Papa refrendó su convocatoria a una Vigilia de Oración por la Paz, invitando a las comunidades cristianas a unirse espiritualmente para implorar el don de la reconciliación entre los pueblos el próximo sábado 11 de abril a las 6 de la tarde hora en Roma (en México, hora centro, 10:00 de la mañana). La oración es fuerza transformadora y fuente de esperanza en medio de los conflictos.

Desde la Diócesis de Texcoco acogemos esta invitación a hacer vida la santidad y a la oración confiada al Señor, renovando nuestro compromiso a vivir como Iglesia que ora, sirve y anuncia que Cristo Vive en medio del mundo.