Ciudad del Vaticano, 5 de febrero de 2026. — El Papa León XIV ha publicado su Mensaje para la Cuaresma 2026, en el que exhorta a los fieles a vivir este tiempo litúrgico como un verdadero itinerario de conversión interior y renovación espiritual.

El Santo Padre recuerda que la Cuaresma no puede reducirse a prácticas externas. El ayuno, la oración y la limosna deben conducir a un cambio real del corazón, capaz de transformar actitudes, relaciones y prioridades. La conversión cristiana implica volver a Dios con sinceridad y permitir que su gracia ilumine la vida personal y comunitaria.

Asimismo, el Papa subraya que la esperanza cristiana no es superficial, sino confianza firme en la fidelidad de Dios, que sostiene incluso en medio de las pruebas. Este camino cuaresmal prepara a la Iglesia para celebrar la Pascua como experiencia viva del encuentro con Cristo resucitado.

El mensaje también destaca la dimensión comunitaria del tiempo litúrgico: la Iglesia avanza unida, como pueblo peregrino, fortaleciendo la fe y dando testimonio coherente del Evangelio.

En la Diócesis de Texcoco acogemos este Mensaje del Papa León XIV como una llamada a nuestra realidad concreta. Esta Cuaresma 2026 es una oportunidad para caminar juntos, escucharnos más, reconciliarnos sinceramente y fortalecer la comunión en nuestras parroquias, comunidades y familias.

Como Iglesia particular, vivamos este tiempo como verdadera Casa y escuela de Comunión, donde cada fiel se sienta reconocido, valorado y acompañado en su proceso de conversión. El llamado del Santo Padre hace eco en nuestro Plan Diocesano de Pastoral: renovar el corazón para renovar la misión.

Que esta Cuaresma no sea un tiempo aislado, sino un paso firme en nuestro caminar sinodal; que nuestras prácticas penitenciales se traduzcan en gestos concretos de unidad, servicio y caridad. Así, al llegar a la Pascua, podremos decir con verdad que hemos crecido como comunidad que escucha, que ora y que construye comunión.

Caminemos juntos hacia la Pascua, dejándonos transformar por el Señor y fortaleciendo nuestra identidad como Iglesia viva en Texcoco.