Agradezco a Dios estar en este momento tan especial de la vida del Santuario de Santa María Tulantongo. Agradezco mucho las palabras del presidente municipal, Nazario; no cabe duda, Yesenia, que de lo que está lleno el corazón habla la boca. Qué bonitas palabras, tan llenas de fe y de su experiencia ante la Virgen María, en este escenario de este Santuario.
Agradezco estar también el día de hoy entre ustedes: historiadores, COPACI, patronatos proconstrucción, la mayordomía, la cofradía y todos y cada uno de ustedes. Educar siempre con la verdad, la bondad y la belleza es crear cultura, y es esto lo que hace la Iglesia: educa a través de las obras buenas, a través de la veracidad, de la sinceridad y también a través del arte.
Cómo olvidar el alfabeto colocado en la ahora Catedral de Texcoco, traído por fray Pedro de Gante. Cómo olvidar el primer catecismo que utilizó fray Pedro de Gante. Tengo un facsímil donde, a través de dibujos, nos va explicando el Padre Nuestro, el Ave María, el Credo, para transmitir la fe. Transmitir la fe a través del arte.
Eso es lo que queremos continuar hoy: queremos evangelizarte. A través del arte queremos atraerte al misterio de Dios, al misterio de la Virgen María, al misterio de los santos. Es por ello que la Iglesia quiere participar también en la conservación del arte, y por eso necesitamos las medidas más adecuadas, los consejos de especialistas. No solamente nos interesa conservar, sino también restaurar. Esa palabra latina nos hace alusión a “volver a poner en pie”; viene del verbo sto. Restaurar es volver a poner en pie, y de ahí viene la palabra estatua. Volver a poner en pie esas obras para que se sigan utilizando como medio de evangelización, para que Dios, a través de ellas, siga expresando su favor, y también la Virgen, y también los santos.
No solamente queremos apoyar la conservación y la restauración, sino también la difusión, la museografía, la exposición de este arte, a través, por ejemplo, de la investigación. No cabe duda de que tenemos en Texcoco tesoros invaluables. De pronto nos preguntamos si en Catedral hay un Villalpando. No: tenemos un viacrucis completo, tenemos obras de Villalpando, tenemos Cabreras, tenemos obras de los más altos exponentes. Cristo de caña. Aquí tenemos un Cristo del siglo XVI y también muchos exvotos. Piensa que aquí se encuentra esta joya, sí del arte, pero también de nuestra fe.
Un santuario se instituye así: para promover alguna devoción acerca de un misterio de Cristo, de la Virgen o de los santos. Pero también hay santuarios por atracción. Por ejemplo, se ha colocado algún santuario para promover la devoción por san Felipe de Jesús y va poca gente, pero es para ello, para darlo a conocer. Pero otros son por naturaleza, y este Santuario de Santa María Tulantongo es por naturaleza. Por ello, aprovechemos la hierofanía, ese ser sagrado de la Virgen María que quiere interceder por nosotros. A través de esta exposición, ojalá la veamos también con ojos de fe y podamos conectar con estas realidades divinas.
¡Qué bonito es el arte aquí en Texcoco! Yo ya voy diciendo —sobre todo porque sí— lo más hermoso son nuestras iglesias, nuestra historia, nuestras esculturas, nuestras pinturas, pero son expresión de la fe. Por eso, lo que he encontrado en Texcoco hasta ahora es su gente hermosa. Por eso quiero decir:
“Alma de mi alma, Texcoco, qué linda eres tú”.
Muchas gracias por invitarme. Felicidades.
